2004-01-04

12) DEMETRIO DE FALERO: el de la biblioteca de Alejandria

DEMETRIO DE FALERO:
el de la biblioteca de Alejandría (*)

A más de 2000 años de su existencia, sabemos poco de este intelectual griego, pero trataremos de tomar de él lo que ha llegado a nuestros días, suficiente para valorar su acción a favor de la cultura y los libros.
Habría nacido aprox. entre el 350 y 360 a. C., en el puerto de Falero. Su padre fue Fanóstrato, esclavo de la casa del General Cronón.
Fue a Atenas y estudio en el Liceo con Aristóteles de Estagira. Siguió luego su educación con Teofrasto, también amigo y alumno de Aristóteles.. A través de escritos que hacen referencia a su persona, podemos saber que era autodidacta, intuitivo y muy bueno en el arte de los discursos. Apoyó a los filósofos peripatéticos. Además, este estudioso ateniense fue el compilador de las fábulas de Esopo y crítico de las obras del gran poeta Homero.
Escribió decena de libros; fue alumno de grandes pensadores de la época y un líder político influyente. Pero sobre todo, llega a nosotros hasta nuestros días, y hasta las páginas de este humilde Blogs, por haber contribuido a fundar la más famosa biblioteca del mundo antigua: la Biblioteca de Alejandría.
En el 317 a. C. Casandro lo nombró líder de la ciudad de Atenas, cargo que ejerció 10 años, hasta el 307 a.C.
En el decenio de su gestión realizó un censo, redactó leyes, estableció medidas fiscales y constitucionales. Se volvió popular a través de sus medidas de gobierno, fue amigo de filósofos, poetas y dramaturgos. Se cuenta –leyenda o verdad – que se erigieron 300 estatuas en su honor.
En el 307 Atenas cae en manos de otro Demetrio, apodado Poliorcetes, y las estatuas de nuestro Demetrio fueron derribas “se convirtieron en urinarios y su nombre fue borrado de todos los registros”.
Demetrio de Falero debió marchar a Tebas, donde vivió hasta el 297 a.C. Escribía, leía, recitaba los poemas de Homero, aún en el exilio, continuaba su formación.
Ante la imposibilidad de regresar a Atenas, optó por establecerse en Alejandría, llamada así en honor a Alejandro Magno, y creada en el 331 a.C. en el oeste del delta del Nilo, junto al lago Mareotis.
Las calles y la población de Alejandría se dividían en 5 zonas, de acuerdo a las 5 primeras letras del alfabeto griego: Alfa, Beta, Gamma, Delta, Epsilon. Demetrio llega en el 306 a.-C. y queda deslumbrado por Alejandría. Reinaba en todo Egipto Ptolomeo I, uno de los generales de Alejandro Magno.

Todos los libros del Mundo

Demetrio aconsejó a Ptolomeo I a adquirir y leer libros sobre la monarquía, “porque lo que los amigos no se atreven a decir a los reyes, está escrito en los libros”. Ayudó a redactar leyes y reglamentos, y tuvo un importante rol intelectual e la corte de Ptolomeo, a quien le dedicó un libro sobre el arte de la política.
Convenció al rey de construir un edificio dedicado a las musas, con el nombre de Museo, que pasó a formar parte del palacio real. Este museo contribuyó a desplazar la cultura egipcia por la griega, y a aumentar el prestigio del rey gobernante.
Demetrio tenía en mente el Liceo de Atenas, donde había estudiado junto a Aristóteles. El Museo se fue nutriendo de una importante biblioteca. Según las crónicas: “Demetrio de Falerio, estando al cuidado dela biblioteca del rey, recibió grandes sumas de dinero para adquirir, de ser posible, todos los libros del mundo”.
El anhelo era llegar a 500.000 libros, lo que implicaba un cambio en las estrategias de copiados de los textos.
Se supone que las estanterías de la Biblioteca eran se colocaban en huecos a lo largo de los pasillos cubiertos, marcados por categorías de autores o temas; la biblioteca llegó a albergar cerca de 500.000 rollos , y otros 40.000 en el Serapium
“Había que acumular un gran número de libros, dado que la ambiciosa finalidad de la biblioteca era abarcar la totalidad del saber humano. Para Aristóteles reunir libros formaba parte de las tareas del sabio, puesto que se los necesitaba a manera de memorandos. La biblioteca era sencillamente una versión más amplia de esa idea: la memoria del mundo.
Por decreto real los barcos que atracaban en Alejandría tenían que entregar los libros que llevaran a bordo: esos libros se copiaban, y los originales - a veces las copia -s se devolvían a los propietarios, mientras los duplicados u originales, se incorporaban a la biblioteca". (1)

La Biblia en griego

Demetrio convenció al rey y ordenó la traducción al griego de los textos judíos del Antiguo Testamento. En un barrio del este de Alejandría habitaba una importante comunidad judía, con la que el rey Ptolomeo I mantenía excelentes relaciones.
Alejandría era por entonces un centro de reunión de numerosas comunidades. La nacionalidad nativa era la egipcia, y le seguían en importancia la griega. Era en suma, una sociedad multicultural dividida en corporaciones por nacionalidades. Para los griegos, la palabra escrita era símbolo de conocimiento y poder.
En este contexto y bajo el consejo de Demetrio, Ptolomeo I solicitó a los sumos sacerdotes judíos que pusieran a disposición a un grupo de traductores. Sesenta y dos judíos llegarían a Alejandría y fueron alojados en la isla de Faros. Se los recibió con un banquete, y trabajaron luego durante meses bajo la dirección de Demetrio para traducir la Biblia al griego, y copiado a papiros.

El Museo, o La Jaula de las Musas

El museo creado a partir del consejo de Demetrio era parte del Palacio Real. Contaba con un paseo, una exedra con asientos y una casa donde estaba el refectorio. Contaba con diversos pasillos y patios. En uno de los patios estaban los gabinetes particulares y las estanterías. En las paredes, había pinturas coloridas, plenas de alegorías y símbolos. También había un parque zoológico y un jardín botánico. Popularmente, se lo llamaba “la jaula de las musas".
En un principio el Museo era una sala de consulta, y con las sucesivas ampliaciones, sería construida –ya en otros reinados - la Biblioteca del Serapeum, en las cercanías del mismo Museo.
Museo y Serappeum constituían lo que llega a nuestros oídos como leyenda: la Biblioteca de Alejandría, una de las 7 Maravillas del Mundo antiguo.
Ptolomeo I de la mano de Demetrio de Falero, alentó la donación de libros para el museo. El sucesor, Ptolomeo II ampliaría y consolidaría ese centro cultural y gran Biblioteca.

La serpiente del poder

Luego, como muchos grandes hombres Demetrio caería nuevamente en desgracia, al son de los vaivenes de los acontecimientos políticos.
Así como en una primer etapa había tenido que exiliarse de Atenas, luego quedó enfrentando con Ptolomeo II y fue expulsado también de Alejandría.
Muere en el 285 a. C., al ser picado por una serpiente en la muñeca. Accidente o asesinato?. Fue enterrado sin honores en el distrito Busiris, cerca de Diospolis, luego de haber hecho tanto, con enorme imaginación y trabajo, por la cultura de su tiempo.
Hoy lo rescatamos en estas leves páginas de un blogs, y nos comprometemos a hacerlo parte viva de la Biblioteca popular que estamos construyendo. Al menos, un anaquel llevará su nombre, en honor a la labor que emprendió en su época.

Sylvia

(*) Reconstrucción en base a datos extraídos de los siguientes textos:

1) “Historia Universal de la Destrucción de los libros”. Fernando Báez. Editorial Sudamericana.
2) “Una historia de la lectura”. Alberto Manuel. Grupo Editorial Norma.
3) “Historia de la lectura en el mundo occidental”. Guglielmo Cavallo y Roger Chartier. Editorial Taurus.

1 Comments:

Anonymous Francisco Gonzalez said...

salve a la orden del fenix:::
Interesantisimo.. NO TENIA NI IDEA DE DONDE PROVENIA LA IDEA DE MUSEO
oye muy interesante tu blog... espero k me des permiso para publicar algunas cosillas en el mio
spaces.msn.com/thoranaga... espero k me des ese privilegio je je
mi correo es thoranaga@hotmail.com... y gracias

3:11 a. m.  

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